En la calle, en la tarde, te me has aparecido.
Y creí ver el hada del casco refulgente
Que cruzaba mis éxtasis de niño preferido,
Dejando siempre, de sus manos entrecerradas,
Nevar blancos racimos de estrellas perfumadas
Mallarmé
Estoy viviendo una pesadilla y me gustaría morirme. Mi hermana me ignora y me aterra el futuro. No sé cómo voy a trabajar y ser independient...
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